A TODA LA FAMILIA DIOCESANA:
Los saludo cordialmente y les deseo que el gozo y la paz de Cristo los colmen de gozo.
Nuevamente me dirijo a Ustedes para hacer un llamado a la responsabilidad, y tener en cuenta que estamos en riesgo sanitario por el llamado “repunte” de la Influenza AH1N1, la pandemia que apareció al principio de este año. Las autoridades sanitarias están implementando acciones específicas que habrán de beneficiarnos a todos.
Me permito insistir a todos en lo siguiente, especialmente a los señores sacerdotes, para ayudar a la propia comunidad en la prevención, ante todo:
1. Es absolutamente indispensable respetar las indicaciones que nos ofrecen las autoridades del sector salud. También debemos estar atentos a las indicaciones que vayan ofreciendo las autoridades respectivas. 2. Divulgar información, por los medios posibles a nuestro alcance, para dar a conocer los síntomas de la enfermedad: Tos persistente, Fiebre de 39º, dolor intenso de articulaciones y de cabeza, ardor de ojos, escalofríos, cansancio extremo.
3. Informar que es importante no utilizar medicamentos sin recomendación del Médico. Mejor acudir a los centros de salud o con el Doctor de su confianza. Si hay dudas al respecto o se desea consultar algo respecto de la pandemia pueden comunicarse al teléfono 01 800 8329029 a cualquier hora, y está disponible todos los días. Las autoridades de salud avisarán oportunamente cuando esté a disposición la Vacuna contra esta Influenza AH1N1. Mientra tanto, que nadie se deje de quienes les hagan ofrecimientos en este sentido.
4. Es muy importante tener los cuidados preventivos: Lavar las manos frecuentemente, cubrirse al estornudar o toser tapándose con la parte interna del codo, no compartir alimentos, vasos, cubiertos, platos, etc., ventilar los lugares donde desarrollamos nuestras actividades: la casa, la escuela, el centro de trabajo, medios de transporte, etc. También ayudará comer frutas y verduras con mayor abundancia.
5. Acrecentar la limpieza de nuestros centros de reunión: templos o anexos pastorales; utilizando desinfectantes periódicamente en los pisos, paredes y mobiliario, además de tenerlos bien ventilados.
6. Utilizar el Gel Desinfectante ofreciéndolo a las personas al entrar a los templos o lugares de reunión pastoral. La Secretaría de Salud del Estado ha enviado de este Gel para que se pueda distribuir en los templos. Los señores sacerdotes sepan que pueden acudir al Centro Diocesano de Pastoral para obtenerlo.
7. En la celebración de la Santa Misa explicar, que por la precaución sanitaria se suprime el signo habitual de paz. En el momento que prepara a la Sagrada Comunión el sacerdote no dirá la exhortación “Dense la paz”, y proseguirá con la fracción como lo señala el rito de la Misa.
8. Explicar que la Sagrada Comunión se ofrecerá en la mano, mientras duren las precauciones sobre la pandemia. Los fieles la recibirán de esa manera y comulgarán frente al sacerdote.
9. Invitar, con toda atención, a quienes manifiesten síntomas o afectación de gripe que no asistan a la Santa Misa. Los enfermos podrán cumplir con el precepto dominical de la Santa Misa siguiendo la celebración eucarística por la televisión, en EWTN o por MARIAVISIÓN.
10. Tengamos firme confianza y acudamos al Buen Dios Padre y Providente, por intercesión de nuestra Madre Santísima de la Luz, que ha sido protectora de nuestra comunidad a lo largo de la historia, para que nos conceda el bienestar físico y espiritual.
En anexo a esta carta circular les envío información, que puede ser ya conocida por muchos, pero que se hace muy conveniente volver a difundir por todos los medios de que seamos capaces, para que las personas estén debidamente informadas, para que sean cuidadosas en el cumplimiento de las medidas precautorias. Con lo anterior y nuestra la confianza en el Señor, podremos afrontar esta alerta sanitaria.
Con afecto pastoral los bendigo.
León, Gto., 6 de Noviembre del 2009, Año Sacerdotal.
† José G. Martín Rábago I Arzobispo de León.
Pbro. Pascual López Márquez Secretario Canciller.
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