Compartimos una breve reflexión del Evangelio del domingo 29 de noviembre 2009.
¡Escucha el audio!
Da Clic en la Dirección:
http://www.arquidiocesisdeleon.org/vi ... image.php?album=45&pos=24
Evangelio (Lc 21, 25-28.34-36)
Lectura del santo Evangelio según san Lucas A. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discÃpulos: "Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad.
Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación.
Estén alerta, para que los vicios, con el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel dÃa los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre.
Palabra del Señor. A. Gloria a ti Señor Jesús.
REFLEXIÓN: 1º domingo de Adviento C
Este domingo comenzamos un año litúrgico nuevo y ya podemos ver que en el ambiente de nuestra sociedad hay un preludio a la celebración de la Navidad: ofertas en los comercios, luces y colores en las calles, adornos y regalos en los hogares. A este tiempo de preparación para la Navidad los cristianos lo conocemos como el tiempo de Adviento ("Adventus"), es decir de espera, de venida de Jesús. Los cristianos necesitamos un tiempo de preparación para la fiesta del nacimiento de Jesús, que hace mas de dos mil años nació pequeño, pobre y humilde, pero que sabemos que vendrá de nuevo, por segunda vez, lleno de gloria “y que su reinado no tendrá finâ€.
Para esta segunda venida, todo en la Palabra de éste domingo, nos invita a estar preparados. Incluso el recuerdo de la primera venida, con todo lo que se produjo allÃ, está “para encontrarnos asà velando en oración†y comparecer seguros para la venida definitiva que se producirá en la vida de cada uno y en la historia. Pero hoy, en el momento actual, el Señor también está, porque viene continuamente a la vida de cada uno y a la historia. Y es preciso saberlo descubrir, es preciso estar alertas, para que no nos pase desapercibidos. De ahà que sea muy necesario vivir con profundidad y coherencia evangélica el propio presente, porque aquel dÃa definitivo llegará de improviso.
No se trata de vivir obsesionados y aterrorizados ante el final del mundo, especialmente en este tiempo en que se divulgan las novelas y pelÃculas de supuestas profecÃas, que se suman a una psicosis de catástrofes en la naturaleza, sino de vivir la vida cotidiana en fidelidad a Dios, previniendo aquel momento decisivo. Se trata de tener ánimo y levantar la cabeza, para que el dÃa en que vamos a celebrar la Navidad (25 de diciembre) y el dÃa en que vamos a encontrarnos con Jesucristo Juez (que será cuando nos muramos) no nos vaya a encontrar, como dice el evangelio de hoy, “desprevenidos†porque andamos tan ocupados en las cosas de este mundo, como pueden ser vicios, libertinaje, embriaguez y preocupaciones vanas que ofuscan nuestra mente, sino mas bien que nos encuentre “prevenidos†viviendo el máximo mandamiento, el del amor, es decir, con una cara más amable ante nuestros próximos, viviendo la tolerancia y paciencia en familia; que nos encuentre prevenidos y ocupados en hacerle a alguien, de dentro o de fuera de casa, un poco menos difÃcil la vida, o intentando algún acercamiento con aquel familiar o amigo del que nos hemos distanciado.
Esta primera semana de Adviento, prepárate para tu encuentro con Jesús, sea en la próxima Navidad, sea en el momento definitivo de tu vida, conserva la gracia y la paz de Dios en tu corazón y compártela con los demás.
Pbro. Jorge Raúl Villegas Chávez.
|