Compartimos una breve reflexión del Evangelio del dia 25 de Diciembre
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La fiesta de Navidad es sin duda la fiesta cristiana más popular, en general todos la vivimos intensamente. Pero lo más importante en la celebración de hoy es subrayar el amor de Dios para con nosotros, que se ha hecho uno de nosotros. Dios está aquÃ, Dios se ha hecho presente en nuestra humanidad: ¡hoy nos ha nacido un salvador: el MesÃas, el Señor! Cielo y tierra se han encontrado. La consecuencia la cantan los ángeles: ¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad! Y la paz vuelve a ser una frágil creatura que pide que la cuidemos y la hagamos crecer. Y “no temanâ€, como decÃan los ángeles, y “no teman†como se les habÃa dicho a MarÃa, a José, a los pastores. “No temamos†creer en este misterio de la Navidad y no temamos cambiar nuestra vida para hacerlo realidad. No temamos o nos volveremos a quedar a oscuras, con nuestras dudas e inquietudes. Y sobre todo, no temamos porque después de la Noche Buena, viene la noche de pascua en la que este niño, hombre como nosotros hasta la muerte, nos dará, desde la cruz victoriosa, su misma vida, su EspÃritu Santo, para que tengamos la fuerza necesaria para llevarlo a cabo.
Esta fiesta de Navidad no termina hoy, esta fiesta se prolonga a largo de estos ocho dÃas siguientes, a los que les llamamos “octava de navidadâ€. Es un gozo que debemos prolongar como un solo dÃa y continuar en la presencia del recién nacido. Pero a la vez es un gozo que debemos hacer permanecer en nuestra vida, porque el Señor siempre quiere estar con nosotros, se quiere quedar entre nosotros, ha nacido para vivir entre nosotros, no solo estos dÃas de fiesta, nos solo estos dÃas de memorial, sino en todos los acontecimientos de nuestra vida.
La Navidad continúa siendo este punto de encuentro entre Dios y nosotros, El continúa viniendo a nuestro Belén particular, haciendo encontradizo para nosotros y para todos los hombres y mujeres del mundo. Continúa haciendo carne de nuestra carne, para que nosotros podamos llegar a ser lo que aún no somos.
Que la Navidad no se acabe, que la alegrÃa y la paz que este Niño nos ha dejado perdure en nuestros corazones.
Pbro. Jorge Raúl Villegas Chávez.
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