Por: Hna. Sandra, Hijas de San Pablo
Las posadas nacieron con la Evangelización del Nuevo mundo, realizada por los primeros misioneros en el siglo XVI.
Comenzamos la época de las posadas y todos hacemos hasta lo imposible con tal de participar a una, pero muy pocos sabemos el significado que tienen y porque fue que se comenzaron, por lo que contribuye a que sea solo una fiesta más, para compartir con los amigos y conocidos.
Las posadas nacieron con la Evangelización del Nuevo mundo, en especial en México, realizada por los primeros misioneros en el siglo XVI. Los misioneros como en muchos casos aprovecharon algunos de lo elementos religiosos de los indígenas, para introducirlos al reconocimiento y adoración del Verdadero Dios.
Las primeras noticias que tenemos de las posadas son a finales del siglo XVI en el pueblo de Acolman, situado a unos 40 k de la ciudad de México. Se dice que en este lugar se celebraba un novenario pagano donde había danzas y cantos.
Los aztecas creían que durante el solsticio de invierno, el Dios Quetzalcóatl (el sol viejo) bajaba a visitarlos. Durante el mes de diciembre no solo festejaban a Quetzalcóatl, sino también a Huiszilopochtli. El pueblo se congregaba en los patios de los templos, iluminados por enormes fogatas para esperar la llegada del solsticio de invierno. El 24 de diciembre por la noche y al día siguiente, había fiestas en todas las casa y se ofrecía a los invitados una rica comida.
Fueron los Religiosos Agustinos encargados de la evangelización en ese poblado, que vieron la forma de transformar este culto, en un novenario cristiano preparatorio del nacimiento de Cristo, donde se recordaría en una forma de catequesis el peregrinar de la Sagrada Familia sus vicisitudes y penalidades para conseguir posada.
Fray Diego de Soria, fue quien obtuvo del Papa Sixto V, un permiso que autorizaba en la Nueva España la celebración de unas misas llamadas de aguinaldos del 16 al 24 de diciembre, donde se intercalaban pasajes de Navidad y para hacerlas más atractivas y amenas, se les agregaron luces de bengala, cohetes, villancicos y posteriormente las piñatas.
Después esta tradición se extendió a lo largo del pueblo Mexicano, realizándose de la siguiente manera: Se rezaba el rosario, al concluir se cantaba la letanía recordando el peregrinar de José y de Maria, posteriormente se pedía la posada a través de ingeniosos y hermosos versos que también se cantaban. Terminado los versos, realizaba una fiesta convivencia en la que se repartían dulces, frutas y bebidas de sabor.
Las posadas fueron al principio una celebración comunitaria que se realizaba en los atrios de las iglesias, poco después fueron pasando al ámbito familiar.
En el ámbito familiar las posadas llegaron a alcanzar un verdadero auge y creatividad. Se comenzó la tradición de hacer las posadas en las vecindades, que con cooperación de todos se organizaba tanto el adorno del patio, como para lo que después de esta se ofrecía, como eran los tamales, atole, ponche, el aguinaldo y hasta se quebraban piñatas.
Las posadas se convirtieron con el tiempo en verdaderas fiestas comunitarias y familiares que anuncian la alegría y la abundancia de bienes que nos trae el nacimiento del Hijo de Dios.
Y ahora que lo sabemos ¿Qué tan dispuestos estamos para que la verdadera tradición no se pierda y no solo se convierta en una convivencia de excesos y no de verdadero acompañamiento a José y Maria en su peregrinar?
Hna. Sandra Alvarado fsp
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